

Es uno de los más grandes de Europa en objetos de segunda mano. Un domingo normal pueden concentrarse aquí hasta 4.000 puestos en los que se puede encontrar casi de todo, especialmente, antigüedades (aunque tampoco faltan las baratijas), ropa de segunda mano, libros y revistas, objetos de decoración y productos alimenticios. Cada vez es más difícil encontrar una auténtica ganga, pero entre tanta oferta y si se sabe buscar (...y negociar) será bastante fácil salir de allí, como mínimo, con alguna compra entre las manos.